¿Dónde se encuentran?

Las instalaciones se encuentran siempre en edificios pertenecientes al Grupo Ballester, en VALENCIA.

Centro Empresarial Destro en el Parque Tecnológico de PATERNA, Ronda Narciso Montoriol:




Edificio ALBUFERA CENTER, en la ciudad comercial ALFAFAR/SEDAVÍ:


5 comentarios:

flori mas dijo...

PERO MADRE MIA!!!
QUE PANDA DE MANGANTES!!!!
pero que se pude hacer contra esta gente!!!
que podemos hacer? la cosa canta! si tenemos estos datos y nuestras pruebas, que podemos hacer???

justiciaparatodos dijo...

Lo que TENEMOS que hacer todos es juntar todas las pruebas que tengamos, y si no con NUESTRO TESTIMONIO vale, e ir y presentar una denuncia ante la
Inspeccion de la seguridad social,
ya estamos tardando, antes de que se queden nuestro trabajo gratis,
HAGAMOSLO
link
http://www.mtas.es/itss/sala_de_comunicaciones/noticia_como_denunciar.html

Anónimo dijo...

Mucho cuidado porque ha habido un topo en el otro blog que ha dicho que han abandonado las oficinas de Alfafar... ¡MENTIRA!!

Siguen ahí, de hecho ese es su cuartel general. La oficina del Parque Tecnológico está bajo mínimos, sólo hay cuatro mentirosos que le echan la culpa de todo a la asesoría...

Y sobre todo, iros con cuidado, no os fiéis de nadie, tienen contactos hasta en el mismo infierno y harán todo lo que sea para salir, una vez más, de ésta.

Ah, se me olvidaba... tienen un muy buen abogado, están muy bien asesorados y leen a diario lo que decimos. Más cuidado aún.

Anónimo dijo...

Quiero ampliar la información acerca donde se encuentran: en los contratos figura la dirección de Godella y siempre aparece el nombre de Natalie como representante de la empresa.
FLUVIU CAPITAL, está a partir de mayo en Paterna, el resto de las empresas en Alfafar

Anónimo dijo...

Al compañero que ha dejado dicho "Ah, se me olvidaba... tienen un muy buen abogado, están muy bien asesorados y leen a diario lo que decimos. Más cuidado aún.", le pregunto si por favor nos puede facilitar los datos de ese abogado, para poder ir a hablar con él...

PD: A todo bicho le llega su San Martín